LA CAMPAÑA DE POLONIA OTOÑO DE 1914 ( IV PARTE )

[ PAG. 112-119 del original]

VIII
A finales de octubre el general Von Falkenhayn me citó  en Berlín. El general Von Conrad le había sugerido que grandes fuerzas del Oeste fueran enviadas al frente Oriental. El general Von Falkenhayn habló esperanzadoramente del ataque cerca de Ypres y quería posponer decisiones más allá. Yo no estaba en disposición de darle información precisa sobre los planes de nuestro equipo. Nada se había decidido aún.
En Berlín yo sentía que estaba en otro mundo. La diferencia entre la inmensa tensión bajo la que había estado viviendo desde el principio de la guerra y el modo de vida en Berlín era demasiado grande. La pasión por la diversión y el placer reinaban supremamente. La gente no parecía asumir la seriedad de nuestra posición en la guerra. Yo estaba desagradablemente impresionado y me sentí como un extraño. Estuve contento de regresar a Czestochova y el círculo amistoso de mis camaradas.
En la mañana del 3 de noviembre estaba convencido de que nuestra situación debía ser manejada de manera diferente entre  todos. Le pedí al general Von Hindenburg de acuerdo a un plan que había sido previamente discutido, conducir nuestras fuerzas alrededor Hohensalza. Ordenes a este efecto fueron inmediatamente dadas y nosotros informamos al Cuartel General de esta decisión.
El Cuartel General había vigilado el desarrollo de los acontecimientos en el Este con la mayor dedicación
.
La situación en torno a Mlawa y la frontera este de Prusia Oriental se iba haciendo más peligrosa día a día. El recién formado 25º cuerpo de la Reserva que había sido enviado a Prusia Oriental como refuerzo, había peleado heroicamente.



Pero pronto se hizo evidente que el valor combativo de las nuevas formaciones estaba lejos del propio de las unidades compuestas de hombres que habían estado largo tiempo en servicio bajo las banderas y estaban comandados por jóvenes y activos oficiales. Estas nuevas formaciones tenían maravillosa virilidad en sus rangos y filas pero no eran auténticos soldados aún. Su coraje y devoción no compensaba su falta de entrenamiento. Todavía más, el amplio  número de oficiales de la reserva quienes encontraron destino en estas nuevas formaciones  dieron lo mejor de sí, pero asimismo, faltaba experiencia actualizada. Había excepciones, claro esta.


Un ejército no se hace en pocas semanas, se requiere un largo entrenamiento y tradición. La prueba de esta afirmación  son el ejemplo  de las tropas británicas y americanas. Ellos también han tenido que pagar muy caro por su intrepidez. El 25º cuerpo de la Reserva no había estado disponible para efectuar ningún cambio apreciable en la situación de las fronteras de Prusia Oriental. No era de esperar que el Gran Duque con sus fuerzas enormemente  superiores, no solamente haría una tentativa decisiva de conducir a Alemania y Austria fuera de la cuenca del Vístula e intentar asegurar una decisión, o al menos impedirnos mover nuestras tropas.


Sobre el conjunto de la frontera oriental del reino de Prusia las batallas estarían pronto en marcha,  en una espiral de acción-reacción una y otra vez. Un mando unificado era indispensable. Esta cuestión ya había sido discutida en el momento de mi encuentro con el general Von Falkenhayn en Berlín. El 1 de noviembre su Majestad designó al general Von Hindenburg  Comandante en Jefe del Este [ NT: en alemán, Oberost ], al mismo tiempo que lo relevaba de su posición como comandante del IX ejército. A nuestra petición, al general Von Mackensen le fue otorgado este puesto. Yo permanecí como jefe de estado mayor del general Von Hindenburg. La mayoría de mis colegas fueron asignados a este nuevo equipo.


La esfera de mando del Comandante en Jefe del Este ahora se extendía definitivamente sobre el VIII y IX ejércitos, y los estados mayores del 1º , 20º ,17º , 2º , 5º y 6º cuerpos de ejército en las provincias de Prusia Oriental y Occidental, Pomerania, Posen y Silesia y las fortalezas situadas allí. 


Subsecuentemente, el cuerpo de Zastrow sobre la línea Soldau-Mlawa, ahora bajo las órdenes del cuartel general del VIII ejército, fue puesto bajo el mando directo del Comandante en Jefe del Este.


Esta unificación de los mandos funcionó correctamente. Aliviaba al Comandante en Jefe de los detalles de la dirección del ejército sobre el terreno. Por lo mismo, hubo ocasiones cuando fue necesario vulnerar la jurisdicción de los equipos de ejércitos por medio de ordenes directas sobre sus comandantes.  No agradaba mucho intervinir de esta manera, y al principio quizás yo fui  de los que  menos lo apreció. Creo que  rectifique al curso correcto más tarde.


El cuartel general del Comandante en Jefe del Este se movió a Posen. Tuvimos nuestra sede en el Palacio Real y permanecimos allí hasta principio de febrero de 1915. Este fue un periodo particularmente embarazoso y ocupado. Aquí empezó el modo regular de vida que practiqué hasta mí dimisión. 


IX


Todos nosotros en el cuartel general estábamos profundamente imbuidos con el sentido de nuestra enorme responsabilidad, y no teníamos ilusiones ante lo que estaba en juego. En Posen era más fácil que en Polonia sentir el pulso de nuestro país y asumir su temor a una invasión hostil con todas sus terribles consecuencias. No podíamos en ningún caso agravar este temor con nuestras medidas militares. La suerte de las batallas inmediatas era incierto. La superioridad rusa en número era grande, nuestras tropas estaban agotadas y a nuestros aliados les restaba poca capacidad de lucha.


Desde las provincias fronterizas los jóvenes capaces de portar armas eran reclutados. Las posiciones estratégicas era reconocidas y las órdenes emitidas para su construcción. Las minas en varios distritos de Polonia habían ya sido convertidas en impracticables, y medidas fueron ahora tomadas para la demolición de los ferrocarriles alemanes y minas en los distritos fronterizos. El comandante del 6º cuerpo de ejército, en respuesta a mis requerimientos había convocado a varios expertos en minas en su provincia , y solicitó su consejo  sobre el mejor método para destruir las minas de la Alta Silesia. La ejecución de las medidas necesarias fue ahora decidida. El terror de inmediato se extendió a través de  la región. Yo tenía que hacer imposible para los rusos el uso de las minas para un largo periodo. Los intereses militares lo hacían imperativo. Más adelante durante la guerra los ingleses arrasaron los campos petrolíferos rumanos incluso mas rudamente. El carbón es de igual importancia en una guerra en curso.


Como así fue, la opinión de una alta autoridad fue tomada, y se probó posible modificar el esquema de destrucción un poco.


La actitud de los habitantes polacos de nuestras provincias fronterizas no fue conciliadora. Ellos fueron muy reservados y distantes. Ningún hombre sensato habría esperado algo diferente.


En vista de nuestra inferioridad numérica, era muy importante para la inminente decisión  que nosotros preparasemos las fortalezas orientales prusianas y los varios cuerpos de ataque bajo nuestro mando para que todas esas tropas y material bélico disponible que podían ser utilizados para operaciones activas en el campo. Tuvimos que comenzar con este sistema incluso en agosto de 1914, y en el transcurso del tiempo estuvimos en disposición de formar un gran número de divisiones en el Este extraídas del Landsturm, Landwehr, y antiguas tropas de las fortalezas tal como el general Von Moltke tuvo a disposición para la batalla de Koninggratz. Más tarde, a esta divisiones se les dieron números, como a las divisiones activas, pero esto no cambió su carácter especial. Naturalmente las demandas hechas a estas divisiones especialmente en relación a luchar y marchar  no eran las mismas que las requeridas de unidades  compuestas de hombres jóvenes, pero en momentos de gran tensión era frecuentemente imposible darles un trato especial.

Estas tropas hicieron más de lo que era razonable esperar de ellas. Dieron lo mejor en defensa de la tierra, la patria, sus mujeres y sus hijos.


El VIII ejército, en las fronteras orientales de Prusia, había podido gradualmente formar varias divisiones Landwehr. De las guarniciones de las fortalezas del Vístula y el Landsturm un cuerpo de defensa de fronteras había sido formado, el cuerpo Zastrow, fuerte en dos divisiones, que subsecuentemente se convirtió en el 17º cuerpo de la Reserva. La fortaleza de Thorn, que había sido su principal ( la 35º división de la Reserva )  en la línea cerca de Czestochova, gradualmente formó una nueva reserva principal conocida como cuerpo Von Dickhuth. Este cuerpo fue subsecuentemente empleado en la margen derecha del Vístula en la dirección de Plock. La principal reserva de Thorn fue ahora la brigada Landsturm de Von Westernhagen, la cual había sido llevada hasta el Bzura y retirada a Wlozlawek durante el repliegue del IX ejército.


La fortaleza de Posen también nos proporcionó una reserva principal, la cual había formado parte del cuerpo del general Von Frommel, y había sido brillantemente dirigida por el general conde Von Bredow en la campaña de Polonia. Su Landswehr no tenía cocinas de campaña, ellos atacaron a los rusos con la idea de procurarse algunas, y lo consiguieron. La fortaleza de Posen ahora producía crecientes fuerzas. El cuerpo de Posen, que había sido concentrado en torno a Kalisz, era una división muy fuerte, y había sido equipada con gran cuidado. El gobernador de Posen, el  general Von Koch, y su jefe de estado mayor, el coronel Marquard, se tomaron grandes molestias a este fin.


El cuartel general del estado mayor del 6º cuerpo de ejército formó el cuerpo de Breslau para la defensa de la frontera al este de Kempen.  Llevó largo tiempo antes de que esto fuera hecho y el cuerpo estuviera listo  para ir a la línea.


El comandante Von Bockelberg destacó por la ayuda que me proporcionó para levantar estas nuevas formaciones.



X

Cuanto más reflexionaba acerca del problema que nos atenazaba y meditaba nuestra posición y nuestro temible peligro, más firme era mi resolución, si era posible, de cambiar las operaciones de Czestochova  en un arrollador y aniquilante golpe. Solo eso podía definitivamente salvarnos.   No era suficiente llevar al enemigo meramente a un parón, la idea no fue una súbita inspiración, sino que se había formado lentamente en mi pensamiento.


Así que las tropas del Comandante en Jefe del Este podía ceder fueron reunidas para el avance entre Wreschen y Thorn. El general Von Conrad, con la comprensión de sus soldados, dio toda la asistencia posible.


El VIII ejército había sido debilitado y no podía cumplir el objetivo de cubrir la frontera este de Prusia Oriental. Este ejército encontró apoyo operativo tanto en las recientes posiciones construidas entre los lagos Spirding y Mauser y la línea fortificada del río Angerapp. El ejército  sucesivamente entregó su muy exhausto 25º cuerpo de la Reserva, de cuyo estado nosotros solo supimos más tarde, y el 1º cuerpo de la Reserva con la 1º y 36º división de la Reserva. Estas tropas fueron enviadas a Thorn, en la dirección de la línea Wlozlawek-Lodz. El comandante del VIII ejército, general Otto Von Below, tenía ahora que administrar  sus recursos cuidadosamente, en orden a estar preparado a sostener las posiciones que  podía tener que ocupar en una emergencia. Tuvo que ser asumido, además que el alcance de este objetivo provocaría excepcionales requerimientos tanto a los jefes como a los hombres. El cuerpo Zastrow recibió órdenes de mantener irrevocablemente  Soldau, puesto que la existencia del VIII ejército y el destino de Prusia Oriental dependía de ello.


Habría sido particularmente útil si pudieramos haber robustecido este frente. Un potente ataque desde Mlawa contra el Narew entre Roshan y Pultusk habría sido el más efectivo apoyo para las operaciones en la margen izquierda del Vístula. Pero teníamos que limitar nuestros objetivos para que el éxito del ataque de flanco sobre la margen izquierda pudiera ser asegurado. De otro modo nuestros recursos meramente se habrían disipado. Fue ya bastante que nosotros reforzaramos el cuerpo Zastrow lo suficiente para que constituyera una amenaza  para el norte de Polonia, y llevar al enemigo a creer, aunque solamente por un corto periodo, que una ofensiva aquí estaba en ciernes. Fuertes contingentes rusos fueron concentrados al norte de Novo Georgievsk. Era importante para la batalla en la margen izquierda del Vístula que ellos estuviesen retenidos allá.


La brigada Westernhagen, y más tarde, una porción de las nuevas principales reservas desde Thorn, estuvieron disponibles para el movimiento de avance sobre la margen derecha del Vístula. Habíamos pensado enviarlas hacia Plock, para así crear una falsa impresión de conjunción con el cuerpo Zastrow. Una vez en Plock, era posible  hacerlas cruzar y usarlas en la batalla de la margen izquierda.

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